jueves, 23 de febrero de 2012
Siempre igual.
Al cabo de un tiempo los padres de Marta empezaron a sospechar y le vigilaron comida tras comida para que no se dejara nada. Pero su inmenso miedo a engordar hizo que empezara a provocarse el vómito. Ya no tenía ningún contacto con Juan, pero cada vez que le veía se clavaban mil astillas en su pequeño corazón de porcelana. Se notaba los huesos al tacto, el problema es que no los veía y quería que se vieran, así que siguió y siguió. Hasta que empezaron los mareos, dolores de cabeza, palidez... Ya estaba arta de hacerlo pero se decía a sí misma que merecía la pena pasar por eso. Poco a poco fue ''dándose cuenta'' de que Juan no le merecía. Se autoconvencía de que lo mejor iba a ser olvidarlo, (cosa que no logró olvidar) pero cuando quiso parar no pudo y cada mílesima de segundo tras una comida sufría diciéndose ''estoy bien, no tengo por qué hacerlo'' pero al final no aguantaba más e iba dolorida a ''expulsar sus penas''.
lunes, 20 de febrero de 2012
Más adelante...
Todo continuó, los complejos eran cada vez más fulminantes, cuando alguien hablaba a sus espaldas no podía evitar pensar que eran críticas hacia ella, estaba destrozada. Y aún siendo tan frágil se mostraba dura y hostil. No quería que nadie pensara que era débil. Cada insulto o crítica le hundía más y más, pero ella resistía indiferente para luego al llegar a casa, llorar y gritar con una almohada en la cara para que nadie la escuchase.
Juan seguía sin ni siquiera dirigirle la mirada y aún así ella se repetía ''no merece la pena estar así por nadie'', aunque por mucho que se lo repetiera iba a seguir teniendo la autoestima por debajo de cero. De ahí empezó a buscar un ''remedio'' para que le quisiese, y dejó de comer.
Juan seguía sin ni siquiera dirigirle la mirada y aún así ella se repetía ''no merece la pena estar así por nadie'', aunque por mucho que se lo repetiera iba a seguir teniendo la autoestima por debajo de cero. De ahí empezó a buscar un ''remedio'' para que le quisiese, y dejó de comer.
domingo, 19 de febrero de 2012
Comenzó...
Hace tres años, cuando aún tenía 13 años Marta se enamoró de un chico que se llamaba Juan, para ella era como algo que jamás podría tener al alcance de su mano, en cambio para sus amigas era el payaso de la clase.
Tenía una melena morena, ojos marrones, alto, guapo, no podía pedir más. No sabía como actuar, pero un día ocurrió lo que ella menos esperaba, se sentó al lado suya en clase y empezó a hablar. A los pocos días pensaba que estaba tonteando con ella así que dió el paso, declaró su inmenso amor hacia el, aunque al parecer fue un error. Ni siquiera le respondió, simplemente dejó de hablarle. Se sintió una estúpida y no entendía por qué tuvo esa reacción así que intentó buscar algo, el por qué tuvo esa reacción. En esta sociedad superficial, pensó que era por su físico.
Tenía una melena morena, ojos marrones, alto, guapo, no podía pedir más. No sabía como actuar, pero un día ocurrió lo que ella menos esperaba, se sentó al lado suya en clase y empezó a hablar. A los pocos días pensaba que estaba tonteando con ella así que dió el paso, declaró su inmenso amor hacia el, aunque al parecer fue un error. Ni siquiera le respondió, simplemente dejó de hablarle. Se sintió una estúpida y no entendía por qué tuvo esa reacción así que intentó buscar algo, el por qué tuvo esa reacción. En esta sociedad superficial, pensó que era por su físico.
sábado, 18 de febrero de 2012
Sufriendo una enfermedad.
Hola chic@s, hago este blog por si les sirve de apoyo, y que sepan que no estoy totalmente de acuerdo con estos ''problemas'', pero los vivo día a día, esto será como mi historia dentro de este mundo.A partir de mañana empezaré a subir.
Suerte a tod@.
Suerte a tod@.
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